Laparoscopia en León

En qué consiste una Laparoscopia


La laparoscopia consiste en el abordaje de la cavidad abdominal a través de un laparoscopio (es un tubo fino y largo que se conecta a una cámara de vídeo) introducido a través de una pequeña incisión en los alrededores del ombligo. Podemos usar esta técnica con fines diagnósticos o terapéuticos.

A través de esta técnica se realizan cirugías mayores utilizando una vía de abordaje que evita o reduce al mínimo las incisiones requeridas por la cirugía convencional o abierta. Para ello, se utilizan elementos ópticos, monitores de televisión, ordenadores e instrumental específicamente diseñado para tal efecto.

Cuándo está indicada una Laparoscopia


Esta prueba se suele indicar en casos de:

  • Endometriosis
  • Esterilidad
  • Dolores abdomino-pélvicos no explicados
  • Sospecha de embarazo ectópico
  • Patología quística o hemorrágica de los ovarios
  • Diagnóstico o estadiaje de la patología tumoral
  • Necesidad de extirpar el útero y/o los ovarios (histerectomía asistida por laparoscopia)
  • Tratamiento quirúrgico del cáncer ginecológico
  • Cómo se realiza una Laparoscopia


    Esta prueba se realiza habitualmente con anestesia general. Hoy día la mayoría se puede hacer en un régimen de hospitalización diurna (cirugía ambulatoria) o con ingreso de 24 horas, ya que la recuperación postoperatoria suele ser rápida y poco dolorosa.

    Consiste en la introducción de gas anhídrido carbónico (CO2) en la cavidad abdominal a través de la pared del abdomen, generalmente en el ombligo. Una vez conseguida la distensión que separa la pared abdominal de las vísceras internas, se introducen guías (trócares) de entre 5 y 12 mm por cuyo interior se pueden colocar diversos intrumentos, incluida la óptica. Habitualmente, dos o tres punciones son suficientes.

    Gracias a estos instrumentos pueden explorarse correctamente los órganos del abdomen y realizar la cirugía necesaria de forma menos agresiva, dado su menor tamaño.

    Ventajas de una Laparoscopia


    Disminuyen complicaciones como el dolor posquirúrgico, el sangrado, y el riesgo de infección.

  • Se acorta el tiempo de estancia hospitalaria y el periodo de recuperación necesario para la vuelta a la vida normal y laboral.
  • Se consigue mejor resultado estético y las cicatrices son más pequeñas.